El olivo y su poder de absorción de emisiones CO2

olivo absorción dióxido de carbonoLa actividad del ser humano en la tierra causa aproximadamente emisiones anuales de alrededor de 40 gigatoneladas de CO2 (dióxido de carbono). El 50% de esos gases se concentran en la atmósfera y contribuyen al calentamiento global; mientras que la otra mitad es absorbida y almacenada por océanos y bosques. 

¡Ojo al dato! Se estima que un espacio de un kilómetro cuadrado de árboles se generan mil toneladas de oxígeno al año y que un árbol de unos 20 años absorbe en 365 días el CO2 emitido por un vehículo que recorre de 10.000 a 20.000 kilómetros.

Los árboles, y especialmente el olivo, son buenos aliados para combatir el CO2, uno de los causantes del calentamiento global y principal responsable del acelerado cambio climático. Aunque el CO2 por sí solo no es dañino, en altas concentraciones acaba desplazando al oxígeno. Las emisiones de CO2 permiten que entre radiación, pero evitan que las radiaciones infrarrojas salgan quedando retenidas y provocando el aumento de la temperatura en el planeta.

En el siglo XX la superficie de la tierra aumentó en 0.6 grados centígrados debido a las altas concentraciones de CO2 y los expertos calculan que en el siglo XXI se produzca una subida de entre 1º y 5º grados.

¿Cómo podemos evitarlo?

A escala global, tanto organismos internacionales como nacionales y entes privados están implementando una concatenación de acciones para conseguir la reducción de la emisión de estos gases. Una de las medidas más efectivas es la reforestación, ya que los árboles poseen una gran capacidad para absorber estos gases. 

A través de la fotosíntesis se absorbe el CO2 existente en la atmósfera transformándolo en oxígeno, es decir, el árbol obtiene energía a partir de la luz solar, una reacción durante la cual absorbe CO2 y expulsa oxígeno. De esta forma, el metabolismo de los vegetales ayuda a limpiar la atmósfera de los productos de combustión, provenientes sobre todo del tráfico rodado, el consumo energético y la industria.

el olivo ralentiza la desertización

El olivo

Los cultivos leñosos como el olivo tienen un papel trascendental en la lucha contra el calentamiento global debido a sus largos ciclos vegetativos que hacen efecto sumidero al absorber CO2 durante más tiempo. Además de variedades como el pino, la encima o el alcornoque, el olivo es muy efectivo para la captura de CO2 de la atmósfera. Igualmente, el olivo ralentiza la desertización y erosión, dos de las posibles consecuencias de la falta de lluvias provocadas por el propio cambio climático.

En la actualidad existe un consenso científico que permite afirmar que el balance de carbono del olivo es favorable y el olivo en realidad tiene un impacto positivo y hace un verdadero servicio ambiental a la sociedad, como señala el Comité Oleícola Internacional (COI).

¿Te animas a seguir plantando árboles? Próximamente te explicamos en nuestro blog los pasos, uno a uno, para plantar un olivo.